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Damnificados por terremoto en Chile, otra deuda social

Damnificados por terremoto en Chile, otra deuda social

Por Tania Peña (PL)

 

Al cumplirse los dos años del megasismo que estremeció a Chile en 2010, las opiniones del gobierno y de los actores sociales en relación con el plan de atención a damnificados resultan diametralmente opuestas.

Aunque el presidente Sebastián Piñera afirmó que el proceso de reconstrucción post terremoto ha avanzado en dos tercios de lo previsto durante su mandato y antes de concluir este será completado, organizaciones sociales consideran que se ha reconstruido menos del 10 por ciento de las viviendas destruidas.
El gobierno miente y gasta recursos de todos los chilenos en festivales y publicidad para alimentar una ficción muy alejada de la realidad, subrayó un comunicado público, rubricado por más de un centenar de organizaciones sociales.
Este comunicado aludió claramente al pomposo Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar 2012, acontecido del 22 al 27 de febrero.
Los demandantes denunciaron paralelamente casos de expropiaciones en zonas costeras y "la destrucción de los cascos históricos de nuestros pueblos y ciudades, situaciones que facilitan el negocio de inmobiliarias".
El documento de marras rechazó además el programa presentado esta semana por La Moneda, el cual sugiere que los damnificados vayan a vivir con sus familiares temporalmente.
Ese tipo de anuncios es una falta de respeto al sufrimiento de un millón de chilenos que han tenido que vivir la tragedia del último terremoto y son víctimas de una reconstrucción mal planteada, remarcó el texto.
Durante un balance sobre el tema, en reunión efectuada en la localidad sureña de Talcahuano, el mandatario explicó pormenorizadamente cada uno de los frentes en que su administración ha trabajado para enfrentar los destrozos causados por el megasismo.
Hizo mención a 354 establecimientos de salud reconstruidos, equivalente al 96 por ciento de lo dañado, y a unos dos mil locales educacionales reparados, equivalente al 73 por ciento de lo requerido.
Aseguró que su gobierno cumplirá con cada una de las 220 mil familias que perdieron sus viviendas, incluyendo unas tres mil que viven en campamentos emergentes, llamados en Chile aldeas.
Sin embargo, líderes de la oposición política y social, además de discrepar con el balance positivo del jefe de Estado, opinaron que Chile cuenta con los recursos para una reconstrucción justa, pero esa posibilidad choca con la tendencia a privatizarlo todo.
De hecho, la última semana estuvo signada por una jornada de protesta en todo el país en solidaridad con los damnificados del terremoto de 8,8 grados Richter del 27 de febrero del 2010, convocada por el frente "Democracia para Chile".
Entre las iniciativas expuestas sobresalió la convocatoria a una Consulta Nacional sobre la reconstrucción, que tiene lugar a través del sitio www.votociudadano.cl, y de mesas de votaciones instaladas en las zonas más afectadas por el terremoto y que concluirá el 4 de marzo.
"Creemos que la reconstrucción ha pasado a segundo plano y por eso es necesario reponerla en el centro del debate público", dijo Nicolás Valenzuela, vocero de la Red y director de la organización Reconstruye.
Por su parte Patricia Beltrán, una de las principales voceras de la Red de Organizaciones Pro Reconstrucción, destacó el carácter nacional del referendo porque la reconstrucción es un tema que involucra a todo el país y por ello el plebiscito es una oportunidad para la participación de la sociedad en su conjunto.
A juicio del diputado y presidente del Partido Comunista de Chile, Guillermo Teillier, el gobierno generó falsas expectativas de reconstrucción: "Las cifras y comentarios oficiales sobre la reconstrucción tras el terremoto y tsunami de hace dos años, diría que son bastante controversiales, entre lo que dice el gobierno y lo que opinan los damnificados".
Todas las encuestas, acotó el parlamentario, dicen que los damnificados rechazan los planteamientos del gobierno en cuanto al cumplimiento, también hay organismos calificados como la Universidad de Chile y la Asociación de Municipalidades, cuyos sondeos resultan totalmente opuestos a las cifras del gobierno.
Por su parte el exvocero de la Confederación de Estudiantes de Chile, Camilo Ballesteros, aludió a la experiencia vivida en visita a la centrosureña ciudad de Constitución, uno de los puntos de la geografía nacional más castigados por el sismo.
"Un ejemplo concreto es que el gobierno el año pasado se comprometió a que en diciembre del 2011 tendría mil 500 nuevas viviendas para los habitantes que fueron afectados en Constitución, sin embargo, en febrero, hace pocos días, cuando estuve presente en el lugar, tan sólo se había construido alrededor del 10 por ciento de estas viviendas".
Realmente lo que más molesta a la gente es el engaño, que le estén cambiando las reglas del juego, manifestó en rueda de prensa en Santiago.
De igual modo Claudia Pascual, concejala de una comuna en la región Metropolitana, apuntó que es una realidad en Chile que no ha habido respuesta en relación con la magnitud de la catástrofe vivida en el 2010.
Se han mezclado peras con manzanas y se ha metido en el mismo saco subsidios, reparaciones y construcciones nuevas de viviendas, afirmó.
Ilustró que la comuna de Santiago, la cual ni siquiera fue de las más afectadas y con una arquitectura típica de tipo patrimonial, tuvo más de 10 mil damnificados, pero el Ministerio de Viviendas sólo reconoce mil 800.
Hay que avanzar en la solución, en la rapidez y en la magnitud de los damnificados y todo gobierno necesita mostrar eficiencia en su gestión, insistió la autoridad local, para quien resulta muy extraño la disparidad entre la realidad y las estadísticas oficiales.
A dos años del terremoto y tsunami que devastó el centro sur de Chile, el diputado del PPD Patricio Hales manifestó también que el Gobierno no quiere dar la cara en terreno por la reconstrucción. El legislador acusó una manipulación de cifras desde el Ejecutivo.
Según sondeos locales citados por Radio Universidad de Chile, el 77 por ciento de los damnificados de la región del Bío Bío, epicentro del cataclismo, ven con pesimismo su futuro y creen que deberán soportar otro crudo invierno sin recuperar sus viviendas.
El terremoto del 2010 cobró la vida de más de 500 chilenos, una parte de ellos desaparecidos por el tsunami que sobrevino posterior a la sacudida telúrica y dejó más de un millón de damnificados en un país con 17 millones de habitantes.

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