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La incontinencia verbal, un obstáculo para el cargo de embajador

La incontinencia verbal, un obstáculo para el cargo de embajador

por Roberto Tello Pardo

Los desalmados no dejan de provocar: Cada día, cada hora, cada minuto de vida que transcurren por este mundo, sienten la necesidad de transmitir esa cruel cobardía que los ha caracterizado desde que Pinochet los parió. Son los bravucones de la escoria pinochetista que, deschaban ahora, al “súper democrático” Presidente de Chile Sebastián Piñera, hombre que supo convencer a gran parte de los chilenos -con su elocuente mendacidad- que el nunca tubo nada que ver con el dictador.

 

Flaco favor le hace este personaje, Miguel Otero - de el se trata-  al presidente de Chile, quien lo llamo a colaborar en su gobierno en calidad de embajador en la republica Argentina, país  en donde los juicios a las juntas militares, y personal de estas, acusados de crímenes de lesa humanidad,  han avanzado hasta convertirse en una esperanza de justicia para las victimas y sus familiares. Gracias a la incansable lucha que protagonizan las organizaciones de derechos humanos, y a pesar de las trabas que coloca la justicia Argentina, en donde la presencia de jueces colocados por los militares, todavía es fuerte.

 

No es la primera vez que estos personajes irrumpen agitando con su verborrea incontenible  la presencia del asesino dictador de Chile, por quien sienten una especial debilidad. Anteriormente los chilenos radicados y exiliados en la Republica Argentina, hemos visto con estupor, como otros personeros de la dictadura pinochetista, han abierto la boca con el solo fin de perturbar las relaciones de amistad entre los pueblos de Chile y Argentina.  

 

Ahora este personaje promete convertirse en un problema para las aspiraciones del gobierno chileno encabezado por piñera, quien trata por todos los medios de vender una imagen de hombre de la democracia en la región, más acorde  con el discurso diplomático de la mayoría de los presidentes, alguno de ellos, verdaderos demócratas, con un pasado no cómplice de las dictaduras militares y otros que las combatieron decididamente al lado de su pueblo.

 

La torpeza en la elección de Miguel Otero, para instalarse en la embajada de Chile en Buenos Aires en representación del gobierno chileno, ha quedado demostrada  con estas declaraciones; ni torpes ni ingenuas, mas bien intencionadas, como salidas del alma. Esta verborrea incontenible, tendrá, a no dudarlo, un correlato en el accionar de este personaje como embajador, y este si es un problema grave para las relaciones diplomáticas entre ambos países.

 

La razón es simple, un país como la Argentina, que desde la Asunción de Néstor Kirchner, viene desarrollando una política de derechos Humanos absolutamente avanzada, de la mano de las organizaciones de Derechos Humanos que empujan con su lucha de mas de treinta años para que la justicia Argentina esclarezca los hechos relacionados con los crímenes de lesa humanidad cometidos bajo la dictadura de Jorge Rafael Videla. Esta política es puntal programático del gobierno actual encabezado por Cristina Fernández de Kirchner y las declaraciones de Miguel Otero, el embajador chileno en Buenos Aires, lesionan la relación histórica que tiene como sustento jurídico, la lucha que el  gobierno Argentino, y otros de la región, le han dado al episodio trágico de las dictaduras latinoamericanas en el marco del  denominado plan cóndor.

 

En Chile mismo, en todos los juicios contra los represores acusados de crímenes contra la humanidad, realizados en los tribunales de la justicia chilena - como es el caso del mamo Contreras- una justicia que  cuenta con un plantel de jueces declaradamente pro pinochetista – salvo honradas excepciones-  se ha establecido metódicamente, el carácter institucional que tuvieron los asesinatos y desapariciones forzadas que cometieron las fuerzas militares que asaltaron el poder político. Tanto en las comisiones regionales como las internacionales de los organismos de Derechos Humanos, ha quedado establecido este carácter institucional de las violaciones a los Derechos Humanos, no solo correspondiente a Chile, sino que a los demás  países de la región que en paralelo violaron estos derechos, bajo el denominado plan cóndor.

 

Miguel Otero dice:  “…la mayor parte de Chile no sintió la dictadura. Al contrario, se sintió aliviada”…  

 

Este parlarchin niega los miles de muertos, desaparecidos, torturados, encarcelados, relegados, exiliados, que produjo el golpe militar en Chile, que hundió a la mayoría del pueblo chileno especialmente a su clase trabajadora en la miseria económica más absoluta que se recuerde.  Solo en la primera década, de vigencia de la dictadura, los trabajadores chilenos padecieron el flagelo de ver perdidas todas las conquistas sociales y de derechos laborales que el gobierno democrático de  Salvador Allende les había otorgado. El renacimiento económico de Chile, se debe al gran sacrificio que sigue haciendo la clase trabajadora chilena, desde la época del dictador, que los entrampo en una ley que flexibilizo – eufemismo con el que reemplazaron la palabra esclavo-  en favor del gran capital, las leyes laborales que reglamentan las relaciones laborales. Por supuesto que podemos seguir enumerando muchos mas aspectos del drama que padecimos los chilenos, por efectos del golpe de estado, incluso en otros tópicos como: Salud, vivienda, cultura, etc., etc.

 

Exigimos al gobierno Argentino, le   retire de inmediato el Plácet de embajador a este personaje, en el caso de que ya allá sido otorgado, o  negarle el reconocimiento coma tal,  si esta solicitud esta sujeta todavía al reconocimiento de la cancilleria Argentina. Al mismo tiempo hacemos un llamado a las organizaciones de Derechos Humanos y organizaciones políticas de la republica Argentina, para que en igual sentido se manifiesten en repudio de las declaraciones hechas por este personaje y exijan al gobierno Argentino el retiro inmediato del plácet de embajador.

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